Diagnósticos:
Herramientas útiles para el control del VIH
Hoja Informativa

 

Traducido y adaptado al español por
Luis David Merino y Federico Serrano
Fecha: 10/3/97

 

Introducción
Los exámenes de laboratorio pueden dar una información clave sobre el estado de salud de las personas portadoras del VIH. Algunos de ellos - en especial el Recuento Sanguíneo Completo (RSC), el Cuadro Químico, el recuento de células T y la Prueba de Carga Viral - deberían hacerse inmediatamente después de conocer un resultado positivo al examen del VIH, con el fin de establecer el estado del sistema inmunológico y la actividad viral. Contar con una información básica inicial ayuda a pacientes y médicos a controlar el desarrollo de la enfermedad y los efectos de los tratamientos. La edad, el sexo, el estrés, los tratamientos actuales, las infecciones presentes, entre otros factores, pueden afectar los resultados de estas pruebas y deben tenerse en cuenta al interpretarlos.

Aunque leer los resultados de los exámenes de laboratorio podría ser una tarea tediosa, esto le ayudará a responsabilizarse de su salud y a entender por qué el médico le ordena determinados exámenes o medicamentos. La mayoría de los resultados de laboratorio se interpretan simplemente comparándolos con los rangos que se consideran "normales" (valores superiores o inferiores). Aquellos valores que están por fuera o en el límite son los más significativos. Usted deberá mantener un control de sus resultados para observar las tendencias generales guardando las copias de los mismos, o bien, elaborando un cuadro o tabla de referencia que le ayude a notar más fácilmente los cambios en las tendencias.

Hay algunas recomendaciones básicas para tener en cuenta cuando se interpretan los resultados de laboratorio:

Los valores "normales" pueden variar, entre otros, por la edad, el sexo, la etapa de la enfermedad o los medicamentos que se estén tomando. Por ejemplo, los valores bajos de colesterol son considerados normales en una persona con el VIH. Asegúrese de hablar con su médico acerca de estas diferencias porque los resultados fuera del rango "normal" no implican necesariamente motivo de alarma.
Los resultados de un solo examen no dan todas las respuestas. Antes de llegar a cualquier conclusión, muchos exámenes necesitan ser interpretados simultáneamente con otros resultados, teniendo en cuenta las particularidades de su estado de salud
Los resultados pueden variar hasta un 20% o más, según el laboratorio donde se lleven a cabo debido a los diferentes métodos y equipos que se utilizan. Si por algún motivo debe cambiar de laboratorio clínico, no olvide establecer unos nuevos valores de referencia iniciales para así asegurar un control consistente. Para evaluar la Carga Viral, trate de utilizar siempre el mismo tipo de examen, por ejemplo bDNA o PCR.
Los resultados pueden variar de acuerdo a la hora del día en que se toman las muestras de sangre. En la medida que sea posible trate de programarlos a la misma hora. También se debe tener en cuenta que las enfermedades e infecciones pueden afectar los resultados de sus exámenes. Por ejemplo, si tiene un resfriado los resultados muy probablemente estarán distorsionados, por lo tanto usted debe esperar a recuperarse para repetirlos. Inclusive una vacuna para la gripe puede alterar los resultados, ya que ésta estimula el sistema inmunológico incrementando los niveles de reacción del VIH. Generalmente dichos niveles vuelven a la normalidad después de un mes de aplicarse ese tipo de vacunas.
Cualquier cambio radical en los resultados de sus exámenes pueden ser también ocasionado por un error de lectura. Es recomendable repetirlos antes de sacar conclusiones con base en un solo resultado.

Exámenes generales de laboratorio
Existen dos grupos generales de exámenes de laboratorio para las personas con el VIH. El primero incluye el Cuadro Químico y el Recuento Sanguíneo Completo; estos dos exámenes son normales para controles generales de salud inclusive en personas no portadoras del VIH. El segundo grupo incluye el recuento de Linfocitos T (cuenta de las células CD4 y CD8) y la prueba de Carga Viral que se hacen rutinariamente a las personas seropositivas. Otros exámenes tales como la prueba de piel TB y la Citología (prueba de Papanicolao) se hacen regularmente pero no con tanta frecuencia. Algunas pruebas de diagnóstico se llevan a cabo solamente cuando existen síntomas que indiquen la posibilidad de enfermedades o infecciones oportunistas.

Recuento Sanguíneo Completo (RSC) El RSC es una prueba que mide y analiza los diferentes tipos de células que conforman la sangre tales como los glóbulos blancos, glóbulos rojos, plaquetas, hemoglobina, hematocrito, tres mediciones de glóbulos rojos y el diferencial de glóbulos blancos.

Se recomienda que inclusive las personas con el VIH no sintomático se hagan el Recuento Sanguíneo Completo cada 6 a 12 meses. Los pacientes que estén sufriendo cambios en las tendencias de sus resultados deberían hacerse pruebas cada 3 meses (o más frecuentemente). Las personas con síntomas de enfermedades relacionadas con el VIH deberían hacerse este examen cada 3 a 6 meses. Las personas con síntomas de anemia (bajo recuento de glóbulos rojos), leucopenia (bajo recuento de glóbulos blancos) y trombocitopenia (bajo recuento de plaquetas) deberían hacerse este examen con mayor frecuencia. De todas maneras, si nota un cambio que le preocupe a usted o a su médico, repitase el examen en las siguientes semanas con el fin de ratificar los resultados originales.

Tenga presente que en los siguientes exámenes las lecturas más importantes son los de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.

Recuento de Glóbulos Rojos (RGR) - El recuento RGR es el número de glóbulos rojos que se encuentran en un milímetro cúbico de sangre (aproximadamente una cucharada dulcera). Los glóbulos rojos se producen en la médula ósea y llevan el oxígeno por todo el organismo. Los niveles normales de glóbulos rojos están en el rango de 4,5 a 6,1 millones por milímetro cúbico para los hombres y un promedio un poco más bajo para las mujeres (4,0 a 5,3). Muchas personas seropositivas pueden registrar valores inferiores al rango normal y presentar pequeñas disminuciones sin que esto sea motivo de alarma. Sin embargo, las cifras muy bajas y las señales de anemia deben ser examinadas cuidadosamente y tratadas según el caso; los síntomas incluyen fatiga, dificultad al respirar y palidez. Algunos medicamentos o enfermedades también pueden ocasionar anemia. Los recuentos bajos de glóbulos rojos suelen estar acompañados de bajos niveles de hemoglobina y de hematocrito.

Hemoglobina - La hemoglobina es una proteína en los glóbulos rojos que lleva el oxígeno a todo el organismo. Los niveles normales de hemoglobina son de 12,0 a 16,0 gramos por decilitro (g/dl) en las mujeres y de 14,0 a 18,0 g/dl en los hombres. Las personas seropositivas usualmente presentan niveles de hemoglobina bajos o decrecientes, generalmente relacionados con una reducción en el número de glóbulos rojos producidos por la médula ósea. Las drogas que causan disminución de la médula ósea también reducirán los recuentos de hemoglobina. Los pacientes con el VIH que sufren de anemias leves usualmente toman Erythropoetin (Epogen), una hormona que estimula la producción de los glóbulos rojos incrementando así los niveles de hemoglobina y reduciendo la necesidad de transfusiones. Si la anemia es severa, desafortunadamente el tratamiento con el Erythropoetin no reemplaza las transfusiones de sangre.

Hematocrito - El hematocrito es el volumen de glóbulos rojos que se encuentra en la sangre, expresado como un porcentaje, es decir solamente las células sin incluir el líquido o plasma sanguíneo. Los niveles normales varían entre 40 y 54% para los hombres y entre 37 y 47% para las mujeres. El nivel de hematocrito muestra la densidad de la sangre al igual que su capacidad de transporte de oxígeno. Los niveles bajos de hematocrito son indicadores de anemia.

Volumen Corpuscular Medio (VCM) - Mide el tamaño promedio de un glóbulo rojo. El valor normal del VCM varía entre 80 y 100 fentolitros (fL) y en el caso de lecturas bajas se entiende que el tamaño de las células son más pequeñas de lo normal. Esto se puede originar por deficiencias de hierro o por enfermedades crónicas en la sangre. Normalmente el VCM es superior al promedio en personas que toman AZT (Zidovudine, Retrovir) o en personas que consumen vitaminas B12 o con deficiencias de ácido fólico.

Hemoglobina Corpuscular Media (HCM) y Concentración de Hemoglobina Corpuscular Media (CHCM) - Estas son las mediciones de cantidad y volumen de hemoglobina en una célula. Estas lecturas no son tan importantes pero ayudan a detectar tanto la anemia como la leucemia.

Recuento de Plaquetas - Las plaquetas son una parte de la sangre indispensable para el proceso de coagulación. Las plaquetas se desplazan al lugar de una herida y se adhieren en la zona formando una costra por coagulación con el fin de detener el sangrado. El recuento normal de plaquetas es de 150.000 a 400.000. Un número bajo de plaquetas (trombocitopenia) puede ser ocasionado por la infección del VIH o por algunos medicamentos. Aunque un recuento inferior a 150.000 plaquetas se puede considerar bajo, la mayoría de las personas no están en riesgo de hemorragias internas con recuentos de 50.000 plaquetas o inclusive menos. Sin embargo y teniendo en cuenta que las plaquetas son necesarias para la coagulación, existen mayores posibilidades de hemorragias si el número de plaquetas disminuye.

Recuento de Glóbulos Blancos (RGB) - Los glóbulos blancos (leucocitos) ayudan a prevenir y combatir las infecciones en el cuerpo. El nivel normal de leucocitos en un adulto saludable varía entre 4.000 y 11.000 por milímetro cúbico. Los niveles altos de glóbulos blancos pueden indicar que el cuerpo está combatiendo una infección. Algunos medicamentos como el AZT o el Ganciclovir, las infecciones virales menores, el estrés o las infecciones oportunistas (tuberculosis, histoplasmosis y otras infecciones por hongos) pueden ocasionar niveles bajos de glóbulos blancos que hacen al organismo más vulnerable a las infecciones.

Diferencial de Glóbulos Blancos - El diferencial es un desglose de los diferentes tipos de glóbulos blancos en valores porcentuales sobre el recuento total. Los tipos más comunes son los polimorfonucleares, también llamadas granulocitos, linfocitos y monocitos. Estos glóbulos se encargan de luchar contra las infecciones bacterianas y sus niveles normales varían entre 50 y 80%. Algunos tipos específicos de glóbulos son los neutrófilos (combaten infecciones bacterianas), los eosinófilos (responden ante infecciones de parásitos y reacciones alérgicas) y los basófilos (reducen la inflamación de los tejidos). Algunas medicamentos como el Ganciclovir (Cytovene) pueden reducir los recuentos de neutrofilos. Los linfocitos son células que producen anticuerpos y regulan el sistema inmunológico, entre las que se encuentran las B y T, pero los recuentos de células CD4+ normalmente no están incluidos en el Recuento Sanguíneo Completo (Ver sección de "Subdivisión de linfocitos"). Los niveles de linfocitos varían entre 10 y 45%. Los monocitos o macrófagos también combaten las infecciones bacterianas y sus niveles normales varían entre 3 y 7%. El valor "absoluto" se obtiene multiplicando cualquiera de los anteriores valores por el número total de glóbulos blancos.

Cuadros Químicos ("Chem 25" o SMA-25)
Un cuadro químico examina los niveles de 25 componentes químicos en la sangre y puede ayudar a determinar si el organismo está funcionando correctamente. (Otras versiones de las pruebas controlan 12, 14 o 20 químicos y suelen llamarse SMA12, SMA14 y SMA20 respectivamente). El Cuadro Químico se debe hacer como mínimo una vez al año y con mayor frecuencia si se están tomando medicamentos. Algunos de los componentes más importantes son:

Colesterol y triglicérido - Estas son substancias grasosas en la sangre y se utilizan para medir los riesgos de enfermedades coronarias cardíacas y el estado de nutrición. El nivel de triglicérido generalmente es bajo en personas con el VIH, posiblemente debido a la desnutrición y debilitación propias de los estados avanzados de la enfermedad. Los niveles normales de colesterol varían entre 150 y 250 mg/dl y los de triglicérido entre 47 y 175 mg/dl.

Amilasa - La amilasa es una enzima secretada por las glándulas salivales tanto de la boca como del páncreas. Los niveles elevados de amilasa son indicadores tempranos de pancreatitis (inflamación del páncreas). La pancreatitis en algunos casos es un efecto colateral de la terapia antiviral con ddI (didanosine, Videx), ddC (zalcitabine, VIHid) y d4T (staduvine, Zerit). Los niveles de amilasa oscilan entre 25 y 125 miliunidades por mililitro.

Exámenes de Funciones Hepáticas - Los exámenes de las funciones hepáticas consisten en varias lecturas separadas que ayudan a evaluar el estado del hígado. Estas incluyen el ALT (SGPT), el AST (SGOT), el LDH, la fosfatasa alcalina y la bilirrubina total. Algunos medicamentos pueden producir niveles altos de enzima hepática así como enfermedades del hígado, heridas y tumores. Los niveles anormales de la función hepática son comunes entre el 60 y 70% de las personas con el VIH aunque las fallas hepáticas son poco comunes. Los niveles altos de fosfato alcalino con niveles normales de bilirrubina son indicadores de enfermedades graves y se encuentran normalmente en pacientes con Complejo Microbacteriano Avium (MAC), citomegalovirus (CMV), histoplasmosis, Sarcoma de Kaposi o por toxicidad de los medicamentos. La bilirrubina producida por las glóbulos rojos muertos se elimina a través del hígado. Los niveles altos de bilirrubina en la sangre pueden indicar hepatitis (generalmente se caracteriza con el color amarillo de la piel), obstrucción en los conductos biliares y otros problemas hepáticos.

Exámenes de Funciones Renales - Existen dos indicadores para establecer las funciones renales, la creatinina y el BUN (nitrógeno úrico en la sangre) Los niveles altos de creatinina y BUN indican deshidratación y enfermedades renales. Los niveles altos de ácido úrico pueden ser señales de deficiencias renales aunque también pueden indicar otras condiciones (linfomas o inflamaciones de los tejidos). Las deficiencias renales en personas con el VIH son generalmente el resultado de la toxicidad de algunos medicamentos tales como el foscarnet (Foscavir).

Glucosa - La glucosa es el azúcar en la sangre y sus niveles se utilizan para controlar la diabetes mellitus. El uso de la Pentamidina intravenosa (Pentam) puede ocasionar niveles anormales, altos y bajos, de glucosa en la sangre. Los niveles normales fluctúan entre 60 y 120 miligramos por decilitro. (mg/dl).

Proteínas - La albúmina y la globulina son los principales tipos de proteínas en la sangre. Los altos niveles de albúmina en la sangre indican deshidratación y los bajos desnutrición, fallas hepáticas o enfermedades renales. Los niveles de globulina son menos importantes.

Subdivisión de los Linfocitos.
El recuento de células CD4+ fue considerado por mucho tiempo como el principal indicador del estado de la enfermedad y el riesgo de desarrollar complicaciones relacionadas con el SIDA. Sin embargo, debido a que a esta prueba la afectan diferentes variables, hoy en día se considera que el sólo recuento de células CD4+ no es el medio apropiado para medir el desarrollo de la enfermedad y su reacción ante las diferentes terapias. Estos recuentos nos indican cuantas células hay presentes en el organismo pero no nos especifican su función. El uso combinado de los recuentos de células CD4+ y la prueba de la carga viral nos proveerán un panorama más completo del estado de un paciente y su respuesta a las terapias. Sin embargo, ni el recuento de células CD4+ ni la carga viral son buenos indicadores para decidir cuando iniciar una terapia para prevenir infecciones oportunistas.

Subdivisión de los linfocitos - Controlar la cuenta de linfocitos es una de las maneras de evaluar las deficiencias en el sistema inmunológico. Los linfocitos están clasificados en tres grupos principales: células B, células T (i.e. células CD4+ y células CD8+) y células NK (asesinas naturales). Las células B transmiten inmunidad humoral proporcionando anticuerpos para neutralizar la bacteria y los virus. Las células T se encargan de la "inmunidad mediada por células", donde las mismas células (no los anticuerpos) sirven de intermediarias para matar partículas y células infecciosas. Las células T a su vez se subdividen en CD4+ (ayudantes) y CD8+ (supresoras o citotóxicas). Es ampliamente conocido que el VIH ocasiona en la mayoría de la gente una lenta disminución de las células CD4+ . Los recuentos normales de células CD4+ varían entre 600 y 1500 células por milímetro cúbico de sangre y los de células CD8+ en una persona VIH- varían entre 300 y 800 por milímetro cúbico de sangre.


Qué quieren decir los valores absolutos de células CD4+?
Superiores a 500 células CD4+
Pocas probabilidades que se presenten condiciones anormales. Enfatizar los hábitos para mantener un buen estado de salud tales como vacunas y nutrición.
Entre 200 y 500 células CD4+
Se incrementa el riesgo de herpes (Zoster), aftas (Cándida), infecciones de la piel, bacteria en los senos nasales e infecciones pulmonares y tuberculosis.
Las enfermedades oportunistas tales como PCP, MAC y CMV no son muy comunes.
Entre 50 y 200 células CD4+
Se incrementa el riesgo de PCP y otras enfermedades oportunistas.
Se recomienda tratamiento preventivo del PCP.
Si el recuento es inferior a 100, considerar tratamientos preventivos para el MAC, CMV e infecciones invasivas por hongos.
Inferiores a 50 células CD4+
Se incrementa el riesgo de enfermedades oportunistas incluyendo MAC y CMV.
Continuar terapias preventivas.


Considerando que los valores absolutos de células T son variables, es importante observar los valores relativos porcentuales de células CD4+ y CD8+ y tener así un panorama mucho más claro del sistema inmunológico. El porcentaje de CD4+ es la relación entre el número de células CD4+ y el total de linfocitos; debido a la variabilidad de los valores absolutos este puede ser un mejor indicador del desarrollo de la enfermedad. Los valores normales del porcentaje de CD4+ varían entre 28 y 58%. La relación entre CD4+ y CD8+ es otro indicador muy útil. La relación normal es aproximadamente de 2.0 (quiere decir que por cada 2 células CD4+ hay 1 célula CD8+). Con la enfermedad del VIH esta relación se invierte; en la medida que el nivel de células CD8+ se incrementa, el nivel de células CD4+ disminuye.

Aunque el recuento de células T se utiliza como una guía aproximada para determinar el inicio de tratamientos o terapias y controlar la función inmunológica del organismo, este se encuentra sujeto a variaciones y no puede ser el indicador absoluto de la enfermedad. Los exámenes pueden variar de acuerdo a la hora del día, presencia de infecciones, falta de sueño, estrés y otros factores biológicos. Cambiar el laboratorio que se utiliza regularmente al igual que la rapidez con que se hace el examen después de haber tomado la muestra de sangre puede también afectar los resultados. Por lo tanto, es de suma importancia analizar las tendencias generales y no alarmarse por un resultado en particular.

Exámenes de Carga Viral
Los nuevos exámenes de diagnóstico pueden detectar y medir el ARN VIH (material genético - Acido Ribonucleico) en el plasma (sangre) de casi todas las personas infectadas por el VIH, proporcionando una nueva herramienta para controlar la enfermedad. El examen mas sensible que existe hoy en día puede llegar a medir hasta 400 copias del virus y se espera que la nueva versión, que podría estar disponible a partir de 1998, alcance a medir desde 20 a 50 copias. Adicionalmente, los niveles de ARN VIH en el plasma están generalmente correlacionados con el estado de la enfermedad, convirtiéndolos en adecuados indicadores del desarrollo de la misma.

Los exámenes de carga viral son también herramientas sensibles para examinar los efectos de las terapias contra el VIH. El uso combinado de los recuentos de células CD4+ y los exámenes de carga viral facilitarán un panorama más completo del nivel de riesgo de desarrollo de la enfermedad y reacción ante las terapias. Mientras el recuento de células CD4+ indica el estado del sistema inmunológico de una persona y la capacidad del cuerpo para combatir enfermedades, los exámenes de carga viral indican la actividad del virus. Estos dos valores dan una clara perspectiva de la batalla que se esta luchando dentro del organismo.

Cuáles son los exámenes?
Los tres tipos principales de exámenes de carga viral normalmente utilizados hoy en día son el Q-PCR, bDNA y NASBA. El Q-PCR (Reacción Cuantitativa de Polimerasa en Cadena) es conocido comercialmente como Examen de Control Amplicor HIV-1 y producido por Roche Molecular Systems, el bDNA (Bifurcaciones del Acido Desoxiribonucleico o Quantiplex) es producido por Chiron, y el NASBA (Amplificación de la Secuencia del Acido Nucleico) es producida por Organon Teknika. Estos exámenes se hacen tomando una muestra de sangre y haciendo múltiples copias del virus presente en la sangre. A través de un proceso matemático se puede dar un número estimado de las partículas virales presentes en la muestra original.

Cada uno de estos exámenes es efectivo para diferentes rangos de ARN VIH. Q-PCR Entre 200 y 1.000.000 de copias del virus dDNA Entre 10.000 y 1.000.000 de copias del virus NASBA Entre 4.000 y 10.000.000 de copias del virus

Los anteriores exámenes se recomiendan para diferentes estados o niveles de la enfermedad. El Q-PCR es el mas sensible de todos y puede detectar niveles muy bajos del virus en la sangre, de otra parte el bDNA ha demostrado ser el mas preciso cuando se trata de altos niveles de virus en la sangre. Cada examen conlleva un margen de error, que puede llegar hasta el 20%. Adicionalmente, aquellas personas que estén haciéndose otros exámenes deben considerar que cada examen requiere diferentes cantidades de sangre; para el bDNA se utilizan 2 ml (varias cucharadas) mientras que para el NASBA y el Q-PCR solamente se requieren entre 100 y 200 microlitros respectivamente. Esto puede ser de especial interés para aquellas personas que se toman simultáneamente otros exámenes que requieran de gran cantidad de sangre. Es importante tener en cuenta que los valores en promedio del examen Q-PCR son el doble de altos que los arrojados por el examen bDNA, por lo tanto es indispensable utilizar el mismo laboratorio y el mismo tipo de examen cada vez con el fin de poder evaluar acertadamente los cambios en la carga viral.

Se siguen estudiando nuevas versiones de estos exámenes y generalmente las nuevas "generaciones" son mas sensibles y exactas. Roche esta desarrollando un procedimiento nuevo altamente sensible que puede llegar a detectar entre 20 y 50 copias de ARN VIH permitiéndonos conocer mas pronto si una terapia está o no dando resultado. De igual manera, Chiron está desarrollando la segunda y tercera generación del BDNA que serán capaces de detectar 500 y 50 copias respectivamente; finalmente, Organon Teknika cuenta con una segunda generación del examen que detectará 400 copias.

La Carga Viral, el desarrollo de la enfermedad y la terapia antiretroviral.
Los niveles altos de ARN VIH se correlacionan con bajos recuentos de células CD4+, disminuciones más acentuadas de las CD4+ y más rápido desarrollo de la enfermedad. A largo plazo, los niveles de ARN VIH permiten dar buenas predicciones sobre el desarrollo de la enfermedad e inclusive de la muerte. Las personas con niveles superiores a 100,000 ARN VIH han demostrado ser diez veces más propensas a desarrollar el SIDA durante los siguientes cinco años comparado con aquellas personas con niveles inferiores a la misma cifra. De otra parte, las personas con niveles constantes de carga viral inferiores a 10.000 muestran haber disminuido el riesgo de desarrollar la enfermedad.

Entre los usos potenciales de los exámenes de carga viral se encuentra la evaluación de la respuesta a las terapias contra el VIH suministrando valiosa información sobre el momento apropiado de iniciar, modificar o incrementar medicamentos. Estos exámenes le indican rápidamente a los investigadores, médicos y pacientes si una droga está o no dando resultado y cuando empieza a perder su efectividad. Además permite que el proceso de decisión de iniciar un tratamiento sea más acertado que cuando no se contaba con esta herramienta. Una terapia antiviral eficaz muestra reducciones significativas en los niveles de ARN VIH en la sangre dentro de la siguiente semana de iniciar el tratamiento. Bien sea que se este iniciando, cambiando o adicionando una terapia antiviral, en todos los casos, los niveles de ARN VIH disminuyen ante la presencia de un nuevo ataque contra el virus.

Cuando no se presentan cambios significativos en los niveles de carga viral quiere decir que el tratamiento en cuestión no esta dando resultado. Por medio de estos exámenes las personas pueden tomar decisiones rápidas sobre la eficacia de los tratamientos. (Nota: Las personas en un estado más desarrollado de la enfermedad - menos de 50 células CD4+ - pueden tardar más en notar cambios en la disminución de los niveles de ARN VIH después de iniciar un determinado tratamiento).

Los resultados preliminares de un reciente estudio indican que la carga viral puede predecir la duración de la supresión viral durante una terapia de inhibidores de proteasa. El tiempo de respuesta a una terapia se ha definido como el tiempo que transcurre entre el inicio de la misma hasta que se aprecia un incremento de 0.3 "logs" (logaritmos, ver cuadro al final del documento) en la carga viral. Lo más interesante es que el tiempo de respuesta a una terapia se predijo solo para los niveles mas bajos de carga viral alcanzados con la misma. Predecir cuanto puede durar un tratamiento no se puede saber con base en la carga viral inicial, el recuento inicial de CD4+, la magnitud de la caída de la carga viral ni el incremento en las células CD4+. Así pues es muy importante mantener los niveles de carga viral por debajo de los limites de detección para que la terapia dure lo máximo posible.

Otro estudio mostró que el beneficio de una terapia para reducir el riesgo de desarrollo de la enfermedad depende de la proporción de la reducción sin importar los niveles iniciales de ARN VIH. Por ejemplo, un registro de disminución de 150.000 a 15.000 copias de ARN VIH tiene el mismo efecto de reducir el riesgo de desarrollo de la enfermedad que un registro de disminución de 50.000 a 5.000 copias.

El incremento de los niveles de ARN VIH pueden indicar el desarrollo de resistencia a los medicamentos. Los investigadores esperan que los cambios de el ARN VIH den advertencias tempranas de posibles fallas de determinadas terapias, las cuales puedan ser notadas antes que una persona sufra serias reducciones de sus CD4+, desarrollo de la enfermedad o inclusive la muerte. Algunos estudios sugieren que un rápido retorno (entre los 6 meses de inicio de la terapia) a los niveles de ARN VIH previos al inicio de la terapia pueden ser asociados con riesgos mayores de desarrollo de la enfermedad y potencial ineficacia de los tratamientos. Todos estos factores juntos son elementos de juicio más precisos para saber cuando empezar o cambiar un tratamiento que cuando solamente se utilizaba el recuento de células CD4+.

La Carga Viral en el plasma y otros depósitos del VIH.
En vista que la carga viral solamente se mide en la sangre, es importante saber si al mismo tiempo que los niveles de VIH se reducen en la sangre estos también se reducen en otras partes del organismo. Algunos estudios recientes muestran que los niveles de ARN VIH en la sangre se correlacionan con los niveles de ARN en el semen, las secreciones vaginales y en los tejidos linfáticos. En la medida que la carga viral disminuye en la sangre, parece ser que también lo hace en estas áreas menos accesibles del organismo. Se deben llevar a cabo más investigaciones sobre la correlación entre la carga viral en el plasma y los niveles del VIH en el cerebro y la médula ósea. Si existe una correlación fuerte entre estas áreas, la carga viral nos daría un panorama muy preciso del estado general de la enfermedad en todo el organismo.

Interpretación de los resultados.
Los resultados de los exámenes del ARN VIH pueden ser difíciles de entender. Muchos médicos han venido utilizando estos exámenes desde que recibieron aprobación de parte de la FDA. en Junio de 1996. Sin embargo, se requieren directrices claras con el fin de ayudar a la gente a entender cuando iniciar o modificar una terapia antiviral. Estamos presentando algunas recomendaciones, aunque muy probablemente estas cambiarán en la medida que se lleven a cabo más investigaciones y se ofrezcan nuevos exámenes.

Como sucede con los recuentos de CD4+ lo más importante a tener en cuenta son las tendencias en los niveles de ARN VIH mas no los resultados independientes de un examen en particular. Tanto el tamaño como la duración de una disminución en los niveles son importantes al evaluar el desempeño de una terapia determinada.

La gente que tiene una carga viral que no se puede detectar debe recordar que, "no detectable" no significa que el virus ha desaparecido, sino que se encuentra a tan bajos niveles que está por debajo del nivel mínimo de sensibilidad del examen. Los niveles de carga viral en el plasma pueden no detectarse, pero hasta la fecha no estamos seguros que esto quiera decir que el virus no este presente en otras partes del organismo que sean más difíciles de detectar, tales como el tejido linfático y el cerebro. Sin embargo, con base en informaciones recientes, se indica que puede existir una correlación entre los niveles del virus en el plasma y los de otras partes del organismo. Estas pautas están siendo aclaradas y modificadas constantemente por médicos e investigadores en la medida que ellos aprenden más acerca de las predicciones del examen de carga viral.

¿Qué puede afectar los resultados?
Debido a que los exámenes miden la actividad viral, cualquier cosa que afecte la producción de virus puede afectar también los resultados de los exámenes. Durante el desarrollo normal de la enfermedad del VIH existe una tendencia a un lento incremento de la carga viral pero los cambios repentinos y significativos quieren decir que la enfermedad esta progresando con mayor rapidez. Sin embargo, un cambio repentino también puede tener su origen en otras infecciones como la gripe y el herpes, las cuales estimulan células CD4+ para combatirlas, y si estas han estado previamente infectadas por el VIH activarán simultáneamente la producción del virus. De otra parte, algunas vacunas como la de la gripe pueden ocasionar incrementos temporales en los niveles de ARN VIH, lo cual a propiciado controversia sobre el uso de este tipo de terapias en personas seropositivas. En general, los niveles de carga viral son menos importantes por el efecto de la vacuna contra la gripe que de la infección como tal y los primeros no duran más de algunas semanas. Finalmente, la carga viral también se puede ver afectada por las terapias antivirales, convirtiéndola en un importante elemento de decisión sobre las mismas.

¿Con cuánta frecuencia se debe medir la carga viral?
Para establecer los puntos de referencia se deben llevar a cabo dos exámenes en un lapso de 2 a 4 semanas. A partir de entonces, las mediciones se deben repetir cada 3 a 4 meses simultáneamente con el recuento de células CD4+. Como ya hemos dicho anteriormente los resultados pueden ser afectados por factores externos al desarrollo propio de la enfermedad por lo que se aconseja repetir los exámenes, dentro de las siguientes 2 a 4 semanas, en caso que se presenten cambios importantes y repentinos en la carga viral. Es recomendable no tomarse muestras de sangre durante la presencia de infecciones activas (gripe, tétano y neumocistis) o durante episodios de herpes genital u otras infecciones oportunistas. Estos factores pueden ocasionar incrementos en intervalos entre 10 y 100 en la carga viral, los cuales regresan a sus niveles normales dentro de las siguientes semanas a la infección o a la vacunación. Cuando se estén tomando decisiones trascendentales referentes a los tratamientos se deben llevar a cabo los exámenes con más frecuencia, cada 3 a 4 semanas después de iniciar o cambiar de terapias.

Adicionalmente, se recomienda que las personas utilicen el mismo tipo de examen para evitar los cambios leves ocasionados por las diferentes técnicas disponibles en el mercado y así contar con las lecturas y tendencias más precisas posibles.

Recomendaciones para interpretar los exámenes de carga viral.
Los niveles bajos, estables o en disminución de la carga viral son un buen síntoma y los niveles altos o en incremento merecen atención de parte de los médicos pues indican fallas en el tratamiento.
La carga viral inferior a 10.000 copias/ml generalmente se considera "baja".
La carga viral superior a 100.000 copias/ml generalmente se considera "alta".
Los cambios mínimos fiables en las mediciones de la carga viral son de "3 intervalos" (registros de 0.5), o sea 3 veces mayor o menor que el resultado inmediatamente anterior. Por lo tanto, un cambio de 20.000 a 10.000 copias/ml (2 intervalos) no debería considerarse como un cambio confiable y significativo (aunque si estos se dan repetidamente ratificarían la tendencia). Para mayor información acerca de los registros, ver "Registros: Como interpretar sus cifras de carga viral" al final de este documento. Cualquier cambio inferior a los mencionados puede sólo ocasionarse por fallas en la prueba, otras infecciones o fluctuaciones biológicas normales.
Una disminución de "10 intervalos" en la carga viral de una persona con 1 millón de copias/ml, o una persona con 100.000 o 10.000 copias/ml tiene la misma importancia.

¿Cómo Tener Acceso a los Exámenes de Carga Viral?
Tanto Roche como Chiron, fabricantes de los exámenes Q-PCR y bDNA respectivamente, ofrecen "Programas de Asistencia a los Pacientes" para suministrar exámenes en forma gratuita a aquellas personas que no poseen los medios económicos para pagarlos (cuestan entre $150 y $250 cada uno). La disponibilidad de estos programas puede estar limitada de acuerdo a la zona geográfica, pero le sugerimos comunicarse con los siguientes teléfonos para obtener más información:

 

Chiron (bDNA) 1-888-HIV-LOAD
Roche (Q-PCR) 1-888-TEST-PCR

 

El Q-PCR de Roche está aprobado por la FDA y por lo tanto la mayoría de las compañías de seguros así como Medical cubrirán su costo. El examen por bDNA aún está esperando la aprobación y por eso es importante que verifique con su asegurador las de condiciones de cobertura.

Comentarios
Las investigaciones en curso nos ayudarán a entender cómo usar mejor los exámenes de ARN VIH en el control regular de la salud. A medida que se hagan más investigaciones, obtendremos unas indicaciones más claras y más estrictas sobre el empleo de los exámenes de carga viral en la evaluación de la respuesta del organismo a la terapia antiviral y en la predicción del progreso de la enfermedad. La combinación de exámenes de carga viral, recuentos de células CD4+ y otros indicadores del estado de salud, pueden ofrecer un panorama más claro sobre los riesgos de progresión de la enfermedad, el estado del sistema inmunológico y la batalla que se libra entre el organismo y el VIH. El uso cada vez más generalizado de estos exámenes garantizará la elaboración de unas pautas más precisas que ayuden a las personas a entender mejor en que consiste la actividad viral.

Puesto que los exámenes de carga viral sólo se practican en el plasma sanguíneo, el próximo paso en la investigación deberá determinar si estos exámenes constituyen un pronóstico acertado sobre la actividad viral en otras partes del organismo, tales como los ganglios linfáticos, el cerebro, la médula ósea y las secreciones genitales, donde se sabe que esta actividad existe. Si se presentara alguna correlación, se podría concluir que a medida que los niveles de carga viral se reducen en la sangre, también se reducen en otros tejidos de menos fácil acceso. Los datos recientes confirman que esto podría ser cierto para los tejidos linfáticos.

Ultimamente se ha hablado sobre la posibilidad de una erradicación total del virus en aquellas personas que muestran niveles sostenidos de "carga viral no detectable" (con el examen de sensibilidad de hasta veinte copias del virus) y que se encuentran bajo terapias antivirales de combinación, pero es aún prematuro aceptarlo como una realidad (ver PI Perspective #19 "Eradication of HIV -Hope or Hype?). Por el contrario, se debería prevenir a las personas que al suspender o disminuir una terapia por tener una carga viral "no detectable", se podría dar el resurgimiento del virus ya que este puede esconderse en otros depósitos del organismo donde este tipo de exámenes no lo detecta; de hecho, este fenómeno ha sido observado en algunos participantes en estudios clínicos. Reducir la terapia antiviral también puede conducir a una resistencia a los medicamentos.

Los investigadores están tratando de desarrollar un nuevo tipo de exámenes del VIH que puedan detectar el virus en el interior de una célula, antes de que se reproduzca o sea detectado por el nuevo examen de carga viral. Si el virus se encuentra presente en las células, a pesar de los niveles no detectables de ARN VIH en el plasma, esto podría indicar que sería posible un resurgimiento del virus en cualquier momento. Si la erradicación es algo factible, entonces deberá desarrollarse un examen de carga viral altamente sensible que determine a ciencia cierta que no existen virus presentes dentro del organismo.

El examen de carga viral del VIH es solo el primer campo donde se ha utilizado esta novedosa tecnología de medición (Reacción de Polimerasa en Cadena y otras técnicas de amplificación). Otros exámenes basados en estas mismas técnicas son utilizados en forma similar para la evaluación de otras enfermedades virales tales como el CMV y de enfermedades bacterianas como la tuberculosis (TB), siendo ambas de gran preocupación para las personas que viven con el VIH. A medida que estos exámenes sean estandarizados, entendidos y aceptados nos irán ayudando a comprender mejor la relación entre el VIH, las infecciones oportunistas y el sistema inmunológico.

El mejor pronóstico sobre el desarrollo de la enfermedad parece ser una combinación de exámenes como el de carga viral, el recuento de CD4+ y otros de diagnóstico y no uno sólo en particular, ya que así obtendremos información de los distintos elementos que componen el sistema inmunológico y su habilidad para combatir la enfermedad. Mientras que el recuento de CD4+ nos informa sobre lo que ya ha sucedido en el organismo, los niveles de carga viral nos permiten predecir lo que puede suceder en el futuro. Utilizados conjuntamente, estos exámenes permitirán tanto a médicos como a pacientes, tomar decisiones importantes y a tiempo sobre los tratamientos y el estado general de la salud.

Exámenes de Resistencia
Los virus resistentes a los medicamentos se han convertido en una de las principales preocupaciones para los portadores. Por lo general, la resistencia se presenta cuando los medicamentos que se utilizan no son suficientemente potentes como para suspender completamente la reproducción del VIH. Si el virus logra multiplicarse en presencia de la droga, éste hará modificaciones en su estructura (mutaciones) hasta que encuentre una que le permita reproducirse a pesar de la acción de los medicamentos. Una vez que ocurre la mutación, el virus crece libremente y se convierte en la cepa predominante en un individuo y el medicamento se va volviendo progresivamente más débil contra la "nueva" cepa del VIH aunque aún mantenga cierta eficacia.

La mayor parte de la investigación sobre el VIH se han llevado a cabo en pruebas de laboratorio y todavía no es muy claro su aplicación en los humanos. Sin embargo, cada vez se hacen más estudios sobre la resistencia del VIH a los medicamentos.

Existen dos formas para determinar si se presenta resistencia. Una es la denominada prueba genotípica que detecta las mutaciones o cambios en la estructura del virus que afectan la forma en que el virus produce proteínas claves (como la proteasa o la enzima de transcriptasa reversa). Los investigadores estudian inicialmente estas resistencias pues afectan la efectividad de algunos medicamentos. La otra estrategia se llama prueba fenolítica, y es más específica; con ella se examina la cantidad de medicamento necesario para inhibir el crecimiento del VIH en el entorno de un laboratorio. En su estado natural, cuando el VIH no ha desarrollado resistencia, cantidades específicas de un medicamento suprimen completamente la reproducción del virus, pero cuando el VIH se vuelve resistente, se requiere de mayores cantidades del mismo medicamento para obtener un nivel similar de supresión; sin embargo, no es posible aumentar la dosis indefinidamente ya que esta a su vez incrementa los niveles de toxicidad.

La mayoría de los medicamentos se suministran con las dosis máximas toleradas. Así pues, si un virus resistente requiere 10 veces más de la cantidad del medicamento antes de suprimir su reproducción, esto no implica que la persona pueda aumentar la dosis en la misma proporción para eliminar dicha resistencia. Por lo general, cada vez que una mutación viral obliga a utilizar 4 veces mas que la estándar para suspender la reproducción, el virus es considerado como poseedor de un alto nivel de resistencia. La única alternativa es utilizar un nuevo medicamento.

No todos los cambios genotípicos conducen a cambios fenotípicos y se está haciendo una gran labor para tratar de entender mejor estos descubrimientos. Normalmente se deben presentar cambios genotípicos antes de producirse uno fenotípico. Algunos medicamentos, como el 3TC (Epivir), requiere de una sola mutación para inducir altos niveles de resistencia fenotípica. Tanto la resistencia genotípica como la fenotípica tienen sus particularidades. Aunque la resistencia fenotípica es probablemente más relevante, no nos proporciona información sobre cuales medicamentos son los más provechosos para una persona. La resistencia genotípica suministra información específica sobre los cambios en la enzima y los investigadores pueden determinar, hasta cierto punto, que cambios afectan a cuales medicamentos.

Pero estos cambios no siempre implican que los medicamentos han perdido completamente su efectividad. Lo ideal sería obtener tanto la información genotípica como la fenotípica antes de tomar alguna decisión sobre un tratamiento. Desafortunadamente, medir la resistencia genotípica o fenotípica a un medicamento es una tarea difícil, laboriosa y costosa. Solamente algunos laboratorios universitarios están en capacidad de llevar a cabos estos exámenes. Se están haciendo grandes esfuerzos por tener mayor disponibilidad a estas tecnologías.

Varias compañías farmacéuticas están tratando de desarrollar y probar clínicamente algunas tecnologías que permitan una rápida detección de la resistencia. Uno de los exámenes ofrecidos por Specialty Labs de Santa Mónica, California, detecta los cambios genotípicos que afectan a los medicamentos nucleósidos análogos pero no a los inhibidores de transcriptasa reversa o a los inhibidores de proteasa. Este examen cuesta aproximadamente $300, y en la actualidad algunas compañías de seguro cubren su costo. Debido a problemas de propios de la puesta en marcha del sistema, se han presentado demoras para obtener los resultados de este examen.

Un grupo de investigadores en Bélgica está desarrollando un proceso denominado "RT-Antivirogram" el cual evalúa el grado de resistencia fenotípica en los medicamentos nucleósidos análogos y en los inhibidores no-nucleósidos de transcriptasa reversa. Esfuerzos adicionales se están haciendo para incluir una evaluación sobre los inhibidores de proteasa. Puesto que este examen está aún en fase experimental y no ha sido aprobado por la FDA, la mayoría de aseguradores no reembolsan su costo, cercano a los $600 dólares.

La compañía Affymetrix de Santa Clara, California ha desarrollado un sistema de alta tecnología denominado "GeneChip", el cual detecta los cambios genotípicos tanto en la proteasa como en las enzimas de transcriptasa reversa. Este sistema deberá estar en capacidad de determinar la presencia de mutaciones resistentes a todos los medicamentos antiretrovirales aprobados en la actualidad. Conducir este examen debe ser algo relativamente simple ya que se puede utilizar la misma muestra de sangre que se utiliza para el examen de carga viral por RPC (reacción de polimerasa en cadena). La interpretación de los resultados es un poco más complicada. Desafortunadamente, este examen no está aún disponible comercialmente aunque se espera un acceso limitado a esta tecnología en un futuro próximo. Project Inform tiene en sus prioridades de cabildeo para el próximo año, lograr ampliar la oferta y disponibilidad de este examen.

Exámenes Rutinarios de Menor Frecuencia
Los siguientes son los exámenes rutinarios de menor frecuencia para los personas seropositivos:

Prueba Cutánea "PPD" y Radiografías de Pecho - Un examen PPD es un examen cutáneo (de piel) que se utiliza para detectar exposiciones anteriores a la tuberculosis (TB). Si usted ha estado expuesto, se produce dentro de los días siguientes, una ampolla en el sitio de la piel donde se practicó el examen. Si embargo, en los individuos seropositivos el examen de PPD eventualmente puede no funcionar y debe llevarse a cabo una prueba adicional de control (el cual siempre debe resultar positivo) para determinar la validez del resultado. Si el examen de control tampoco funciona, entonces el resultado del PPD será "no concluyente". A un examen cutáneo de TB positivo o "no concluyente" se debe añadir una radiografía de pecho y un cultivo de esputo para determinar la presencia activa de la enfermedad de la TB.

Citología o Exámen de Papanicolao - Las mujeres se deben practicar una citología cada seis o doce meses. El CDC (Centro de Control de Enfermedades de los Estados Unidos) recomienda una evaluación ginecológica cada año, que incluya un examen pélvico y una citología para detectar anormalidades o células cancerosas en la vagina. Para tomarse una citología (examen de Papanicolao), su proveedor de salud utiliza un dispositivo o copo de algodón para tomar una o más muestras de tejido de la cerviz y del canal cervical. Usted podrá sentir una ligera sensación de raspado pero no debería ser dolorosa. Para más información sobre las mujeres y el VIH, ver la Hoja Informativa de Project Inform denominada "Guía para las mujeres con VIH/SIDA."

Exámenes Adicionales Ocasionalmente Requeridos
Para las personas seropositivas que no tengan síntomas, los siguientes exámenes no son considerados de rutina, pero pueden resultar necesarios durante las últimas etapas de la enfermedad. A medida que disminuye el número de células CD4+, aumenta la posibilidad de desarrollar enfermedades oportunistas, y por lo tanto se deben practicar varios exámenes para su control.

Serología de Hepatitis - Adicionalmente al examen de funciones hepáticas (del hígado) que puede detectar la presencia de una infección por hepatitis, se pueden efectuar exámenes para detectar anticuerpos de la hepatitis B (HBV) y de la hepatitis C (HCV), además de las enfermedades inflamatorias del hígado. Estos exámenes deben llevarse a cabo si los Cuadros Químicos rutinarios muestran niveles anormales de transaminasa en el suero, que por lo general son indicadores de hepatitis crónica.

Serología de Toxoplasmosis (lgG) - Este examen se practica para detectar anticuerpos de toxoplasmosis, los cuales causan inflamación cerebral y complicaciones en el sistema nervioso central. Una serología positiva a la toxoplasmosis ayuda a tomar las medidas preventivas del caso. Este examen por lo general se practica una vez se sabe que una persona es seropositiva; si el resultado a la prueba es negativo, se deben tomar las medidas preventivas para evitar el contacto con la toxoplasmosis.

Exámenes Comunes y Rangos
Normalmente, cada laboratorio suministra con los resultados de los exámenes un rango de valores "normales", los cuales ocasionalmente pueden varias entre un laboratorio y otro. Recuerde solicitar a su médico una copia de sus resultados para su archivo personal que le permita hacer un seguimiento de las tendencias que se presentan en sus exámenes de laboratorio. Recuento de Glóbulos Rojos (RGR) Mujeres: 4.2-5.4 Millones de glóbulos por mm³
Hombres: 4.6-6.2 Millones de glóbulos por mm³
Hemoglobina (HB o HBC) Mujeres: 12-16 Gramos por decilitro
Hombres: 14-18 Gramos por decilitro
Hematocrito Mujeres: 37-47 %
Hombres: 42-52 %
Recuento de Glóbulos Blancos (RGB) 4.3-10.8 Miles de células por mm³
Porcentaje de Glóbulos Blancos
Basófilos% 0-3 %
Eosinófilos 0-7 %
Linfocitos 12-50 %
Monocitos 0-12 %
Neutrófilos 40-73 %
Subdivisión de Linfocitos:
Total Linfocitos T(CD3) 990-1910 Células por mm³
Total de Células T CD4 590-1120 Células por mm³
Total de Células T CD8 330-790 Células por mm³
Porcentaje de Linfocitos T (CD3%) 61-85 %
Porcentaje de CD4 28-58 %
Porcentaje de CD8 19-48 %
Recuento de Plaquetas 140.000-440.000 Células por mm³
Exámenes de Función Hepática:
ALT (SGPT o aminotransferasa alanina) 0-45 Unidades/litro
AST (SGOT o aminotransferasa aspartate) 0-41 Unidades/litro
Dehidrogenasa Láctica (LDH) 50-115 Unidades/litro
Fosfatasa (alkalina) 36-125 Unidades/litro
Bilirubina (total) 0.1-1.2 Miligramos por decilitro
Exámenes de Función Renal:
BUN (Nitrógeno Urico en la sangre) 7-28 Miligramos por decilitro
Creatinina 0.6-1.5 Miligramos por decilitro
Acido Urico 3-7 Miligramos por decilitro
Indices de Glóbulos Rojos:
Hemoglobina Media Corpuscular (HMC) 27-33 Picograma por
glóbulo rojo
Concentración de HMC 32-36 %
Volumen Medio Corpuscular 79-100 Fentolitros
Amilasa 53-160* Unidad/litro
Colesterol 120-220 Miligramos por decilitro
Fosfoquinasa Creatina Mujeres:10-79 Unidad/litro
Hombre: 17-148 Unidad/litro
Proteína 6.0-8.3 Gramos por decilitro
Albúmina Total 3.2-5.5 Gramos por decilitro
Globulina 1.5-3.8 Gramos por decilitro
Triglicérido 35-160 Miligramos por decilitro
Nitrógeno Urico (ver BUN) 7-28 Miligramos por decilitro
* En nuestra revisión sobre los reportes de laboratorio, el rango normal para la amilasa, particularmente, mostró grandes variaciones. Al igual que con todos los otros valores, es importante que examine su reporte para encontrar los valores normales que establece su laboratorio.

LOGS - Cómo interpretar los resultados de su examen de carga viral
Los usuarios de los exámenes de carga viral han tenido que aprender o re-aprender palabras que no escuchaban desde los cursos de matemáticas. Puesto que los cambios en la carga viral pueden ser muy grandes, los investigadores utilizan una escala "LOGarítmica" para expresar dichos resultados. La escala logarítmica es simplemente una forma corta para expresar cifras inmensas. A continuación presentamos un método para ayudarle a entender los cambios en logaritmos que se producen en las cifras de su carga viral.

En el gráfico de abajo, en el eje horizontal se dan los valores en logaritmos y su respectivo número de copias en el eje vertical. A continuación ofrecemos algunas indicaciones simples para calcular el cambio presentado en su propia carga viral.

1. Encuentre el valor de su carga viral anterior en el eje vertical o aproxímelo al siguiente valor que aparezca en el gráfico. Siga la línea hasta que toque la diagonal, y luego trace una línea imaginaria hasta la parte de abajo para encontrar el valor. Este sería su "valor logarítmico inicial". Escriba ese valor aquí ________________________.

2. Busque el nuevo valor de su carga viral en el eje vertical o aproxímelo al siguiente valor que aparezca en el gráfico. Utilizando el mismo método que en la parte 1, encuentre su "nuevo valor logarítmico". Escriba dicho valor aquí ________________________.

3. Escriba el valor mayor aquí _________________________________.

4. Escriba el valor menor aquí _________________________________.

5. Reste la línea 4 de la línea 3 (línea 3 menos línea 4) _________________________.

6. Esta diferencia es el cambio logarítmico. Probablemente usted ya sabe si se trata de un aumento o una disminución basado en los valores iniciales y finales de su carga viral.

A continuación ofrecemos otras directrices simples que le permitirán entender los cambios logarítmicos. Si su carga viral tiene cambios de: Su cambio logarítmico es:
1/2 (original dividido por 2) Disminución de 0.3 log
1/3 (original dividido por 3) Disminución de 0.5 log (cambio del 70%)
1/4 (original dividido por 4) Disminución de 0.6 log
1/5 (original dividido por 5) Disminución de 0.7 log
1/10 (original dividido por 10) Disminución de 1.0 log (cambio del 90%)
1/100 (original dividido por 100) Aumento de ) 0.3 log
2 (original multiplicado por 2) Aumento de 0.3 log
3 (original multiplicado por 3) Aumento de 0.5 log (cambio del 70%)
4 (original multiplicado por 4) Aumento de 0.6 log
5 (original multiplicado por 5) Aumento de 0.7 log
10 (original multiplicado por 10) Aumento de 1.0 log (cambio del 90%)
100 (original multiplicado por 100) Aumento de 2.0 log (cambio del 99%)

 

Una último elemento que puede ayudar para conceptualizar los logaritmos, es tener en cuenta que un cambio de un log es lo mismo que un cambio de un 90%. Por ejemplo, un cambio de 100,000 a 10,000 es una disminución de un log o de un 90%. Un cambio de 2 logs es equivalente a un cambio del 99%. Por último, un cambio de 0.5 log es lo mismo que un cambio de un 70%.

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