Cómo lidiar con los efectos secundarios
de los medicamentos
Septiembre de 1999
Traducido y adaptado al español por Lucho David Merino
Índice
Cómo lidiar con los
efectos secundarios de los medicamentos
La clave para manejar los efectos secundarios
¿Son diferentes las mujeres?
Qué se debe vigilar y qué se debe hacer
Tratando tu ser entero
Unas palabras sobre los cambios
Cómo manejar los efectos secundarios
Fatiga
Anemia
Dolores de cabeza
Náuseas y vómito
Diarrea
Pérdida de peso
Boca seca
Erupciones
Neuropatía periférica
Problemas menstruales
Caída del cabello
¿Por qué cada persona experimenta de manera diferente los
efectos secundarios?
Tabla de efectos secundarios
Lidiar con los efectos secundarios de los medicamentos puede
ser un reto para cualquiera. Cada medicamento contra el VIH, así
como los medicamentos que previenen y tratan las infecciones, tiene su propio
perfil de efectos secundarios. Este puede variar de una persona a otra.
Algunas personas experimentan pocos o ningún efecto secundario, mientras
que otras sí los experimentan de manera leve y manejable. Hay otros
aún que los experimentan con gran severidad. Este documento trata
sobre las distintas maneras de lidiar con los efectos secundarios y ofrece
algunos consejos para el manejo de ciertos problemas específicos.
Este cuadro sobre efectos secundarios provee información
sobre los efectos secundarios observados en estudios y el pocentaje de personas
que los experimentaron.
La clave para manejar los efectos secundarios
La clave para manejar los efectos secundarios es saber qué es lo
que se debe vigilar y tener un plan de respuesta por si surgen problemas.
Si un medicamento que usted está tomando, o está pensando
tomar, tiene un efecto secundario que puede poner la vida en peligro (como
pancreatitis o hipersensibilidad), es importante saber cuáles son
los primeros síntomas de este efecto y vigilar cuidadosamente que
estos no se estén presentando. También es posible prevenir
o reducir la gravedad de algunos efectos secundarios tomando ciertas terapias
preventivas unos días antes o al mismo tiempo que se comienza el
nuevo régimen.
Antes de comenzar cualquier terapia, hable con su médico
sobre los riesgos de efectos secundarios de los distintos medicamentos.
Esta información por lo general proviene de los estudios que se han
hecho sobre el medicamento. Pregunte con qué frecuencia se presentaron
estos efectos secundarios en los distintos estudios.
¿Son diferentes las mujeres?
Algunos estudios han mostrado que las mujeres pueden experimentar un tipo
o una frecuencia diferente de efectos secundarios que los hombres, incluso
en terapias que no están relacionadas con el VIH. Todavía
no se entiende muy bien cuál es la razón de esto. Puede deberse
a las diferencias en cuanto a la forma en que el organismo femenino descompone
o almacena los medicamentos. Las mujeres, por lo general, tienen cuerpos
más pequeños y más livianos que los hombres, aunque
esto también podría ser cierto para los hombres de constitución
pequeña. Podría ser que, debido a su peso corporal, algunas
mujeres tomen proporcionalmente dosis demasiado altas de un medicamento.
También es posible que las hormonas femeninas afecten a los medicamentos.
O más aún, podría deberse a otras diferencias que aún
se desconocen. Sin embargo, la información disponible en la actualidad
sobre los efectos secundarios sigue siendo útil para ofrecer una
guía a las mujeres sobre cómo manejarlos.
Qué se debe vigilar y qué se debe hacer
Muchas personas experimentan un período de ajuste cuando comienzan
una nueva terapia. Este período, por lo general, dura entre cuatro
y seis semanas, que es el tiempo que el organismo requiere para adaptarse
al nuevo medicamento. Durante este período, se pueden experimentar
dolores de cabeza, náuseas, dolores musculares en los brazos y mareos
ocasionales. Este tipo de efectos secundarios suelen disminuir o desaparecer
a medida que el cuerpo se va adaptando.
Aprenda a reconocer, vigilar y manejar los efectos secundarios
por si llegan a aparecer. A menudo, existen soluciones sencillas para controlar
muchos efectos secundarios. En otros casos, un efecto secundario en particular
puede ser una señal importante que requiere atención médica
inmediata.
Una vez que usted note una reacción poco usual después
de comenzar o de cambiar un medicamento, avise sobre los efectos secundarios
a su médico. Si es posible, hable con otras personas que tomen el
mismo medicamento, ya que pueden haber experimentado el mismo problema y
estar en capacidad de ofrecerle una posible solución.
Tratando tu ser entero
Algunos problemas que se atribuyen a los efectos secundarios, son realmente
debidos a la ansiedad, la depresión o el estrés. Cuidarse
TOTALMENTE, incluyendo sus emociones, pensamientos y estado general de salud,
así como seguir estrategias específicas para combatir al VIH,
puede minimizar los sentimientos negativos y los efectos que se producen
como consecuencia.
Hay algunas cosas que usted puede hacer para que el período
de adaptación sea más fácil. Si es posible, tómese
unos días de vacaciones de su trabajo o aligere su horario para permitirse
adaptarse a los cambios. Si las cosas se complican, vea si alguien le puede
ayudar con las tareas de la casa, con los niños o con cualquier otra
obligación.
Tómese algún tiempo para replantearse cuáles
son sus prioridades en lo que respecta a sus necesidades de salud, y asegúrese
de dormir y descansar suficientemente. Aliméntese bien y tenga a
mano algunos alimentos que le ayuden a combatir los efectos secundarios
comunes como las náuseas y la diarrea. Trate de hacer un poco de
ejercicio durante el día, aunque sólo sea salir a caminar.
Y lo más importante de todo, busque apoyo, bien sea de
su familia, de amigos o de un grupo de apoyo. Si puede, dígales lo
que le está sucediendo. Algunas veces solo basta con hablar [en tu
lectura de la segunda parte dices que "bastar con" es un españolismo],
pero por otro lado, ellos podrían tener ideas que le ayuden a sobrellevar
los efectos secundarios y que a su médico se le han podido pasar
por alto.
Unas palabras sobre los cambios
Algunas veces, las personas que experimentan efectos secundarios serios
hacen cambios a su combinación de medicamentos con el fin de mejorar
su calidad de vida, aun si dichos medicamentos están controlando
eficazmente al VIH. Esta es una manera de lidiar con los efectos secundarios
producidos por un medicamento.
Cambiar un medicamento solamente debido a sus efectos secundarios
puede también reservar dicho medicamento para un uso futuro. De hecho,
los efectos secundarios que usted pueda experimentar con un medicamento
en alguna oportunidad, pueden no volver a presentarse cuando usted intenta
probar dicho medicamento en el futuro.
Sin embargo, es peligroso simplemente dejar de tomar un medicamento
de su régimen, reducir la dosis sin consultar a su médico
o farmacéutico, o decidir tomarlo intermitentemente. Esto puede causar
más daño que beneficio, ya que puede provocar una resistencia
al medicamento, haciendo que esteo que otros similaressean menos
eficaces para usted ahora o en el futuro.
Cómo manejar los efectos secundarios
Los efectos secundarios suelen ocurrir cuando se inicia una nueva terapia
o combinación de medicamentos contra el VIH, pero disminuyen o desaparecen
completamente después de unas pocas semanas. Otras veces persisten
durante el tiempo que se esté tomando la terapia o el medicamento.
Sea cual sea el nivel de severidad o persistencia de los efectos secundarios,
usted puede hacer algo por minimizarlos. Este artículo trata sobre
algunos efectos secundarios comunes y ofrece algunos consejos para manejarlos.
Muchos síntomas relacionados con los efectos secundarios
de los medicamentos se pueden también experimentar cuando existen
otros problemas de salud. Entre estos pueden estar las infecciones, los
desequilibrios hormonales, el embarazo, la depresión o el VIH mismo.
En cualquier momento que esté experimentando síntomas, es
importante que consulte a su médico para poder diagnosticar acertadamente
su causa.
Los consejos ofrecidos aquí son para efectos secundarios
provocados por los medicamentos, los cuales son síntomas debidos
a otros factores.
Fatiga
No es inusual sentirse cansado, sobre todo cuando parece que la vida va
a un ritmo demasiado rápido. Una sensación de cansancio que
permanece aún después de haber descansado es definitivamente
un problema que, si se ignora, puede empeorar.
Los síntomas de la fatiga pueden ser físicos, como podría
ser la dificultad para levantarse de la cama o para subir escaleras. También
pueden ser psicológicos, como tener una gran dificultad para concentrarse.
La fatiga también es un síntoma de otro efecto secundario
de un medicamento, la anemia.
El manejo de la fatiga comienza por reconocer su existencia.
Si se siente fatigado, pregúntese: ¿Cuánto tiempo hace
que me siento cansado? ¿Hay alguna actividad que me resulte difícil
de hacer hoy y que no presentaba ningún problema hace algunos meses?
¿Tengo problemas para concentrarme? ¿Estoy teniendo problemas
para dormir o durmiendo más que de costumbre? Mientras más
información pueda suministrarle a su médico sobre sus hábitos
diarios de carácter físico o psicológico, mejor podrán
decidir entre los dos cuál puede ser el tratamiento más adecuado
para su fatiga.
Consejos para la fatiga
Trate de dormir por la noche y caminar por las mañanas,
a la misma hora todos los días. Los cambios en su horario de sueño
pueden, de hecho, hacer que se sienta cansado.
Trate de hacer un poco de ejercicio. El ejercicio alivia el estrés
y lo hacen sentirse vivo y fuerte.
Mantenga a mano alimentos fáciles de preparar para las oportunidades
en que se sienta demasiado cansado para cocinar.
Anemia
La anemia es la escasez de glóbulos rojos en la sangre. Estas son
las células que transportan oxígeno a las diferentes partes
del organismo. Cuando al organismo le hace falta oxígeno, la persona
se siente fatigada. La anemia a largo plazo o muy severa, puede causar daños
al organismo. La mayoría de las personas con VIH desarrollan anemia
en algún momento, ya que el virus puede causarla, lo mismo que muchos
de los medicamentos que se utilizan para tratar esta enfermedad, como el
AZT (Retrovir). Para las mujeres, los problemas con los ciclos menstruales,
también pueden ser la causa o un síntoma de anemia.
Para supervisar la anemia, hágase un análisis de sangre por
lo menos cada tres meses, aún cuando no esté tomando medicamentos
contra el VIH. Un cambio en la dieta o en los suplementos nutricionales
puede disminuir el riesgo de desarrollar anemia. Utilizar medicamentos para
corregir la anemia moderada (Procrit, Epogen) también puede ayudar.
En algunos casos, puede ser necesario suspender o cambiar los medicamentos
que causen anemia. Para tratar una anemia severa se requieren transfusiones
de sangre.
Consejos para la anemia
¡Sepa cual es su recuento de glóbulos rojos (hemoglobina)!
Hágase revisar regularmente.
El pescado, la carne y las aves son ricos en hierro y en vitamina B-12,
los cuales pueden reducir el riesgo de desarrollar anemia.
Las espinacas, los espárragos, las verduras de hoja oscura y las
habas son ricos en ácido fólico, que es otro nutriente que
puede reducir el riesgo de anemia.
Dolores de cabeza
La causa más común de los dolores de cabeza es la tensión,
que muchas veces es inevitable. Ciertos medicamentos, incluyendo los del
VIH, también pueden causarlos. Los dolores de cabeza, por lo general,
son sólo un dolor y pueden aliviarse con medicamentos de venta sin
receta, como aspirina, acetaminofén, ibuprofeno y sodio de naproxeno.
También pueden ayudarse y prevenirse, reduciendo el nivel de estrés.
Consejos para los dolores de cabeza
Para el alivio del dolor de cabeza súbito: trate de descansar
con los ojos cerrados en un cuarto tranquilo y oscuro; póngase paños
de agua fría sobre los ojos; masajéese la base del cráneo
con los dedos pulgares y luego masajéese suavemente las sienes. Tome
baños de agua tibia.
Para prevenir los dolores de cabeza recurrentes, trate de prever cuándo
va a presentarse un dolor de cabeza. Evite o limite los alimentos que se
sabe que promueven el dolor de cabeza, especialmente la cafeína (del
café, té, bebidas cola o algunos medicamentos), el chocolate,
el vino tinto, las frutas cítricas (si se consume más de media
taza al día), los aditivos artificiales (como el glutamato monosódico
o MSG), las nueces, las cebollas, los quesos duros y el vinagre.
Náuseas y vómito
La sensación de náusea y la urgencia de vomitar varían
mucho entre las personas. Los dos síntomas suelen ocurrir juntos.
Ciertos medicamentos utilizados para tratar el VIH, o los problemas relacionados
con esta enfermedad, pueden causar náuseas. (Ver la tabla de efectos
secundarios para identificar los medicamentos que comúnmente pueden
causar náuseas.)
La sensación de náusea y la urgencia de vomitar varían
mucho entre las personas. Los dos síntomas suelen ocurrir juntos.
Ciertos medicamentos utilizados para tratar el VIH, o los problemas relacionados
con esta enfermedad, pueden causar náuseas. (Ver la tabla de efectos
secundarios para identificar los medicamentos que comúnmente pueden
causar náuseas.)
Consejos para las náuseas y el vómito
La dieta a base de bananas, arroz, salsa de manzana y tostadas
puede ayudarle tanto con las náuseas como con la diarrea.
Deje algunas galletas saladas cerca de su cama. Antes de levantarse de la
cama por las mañanas, cómase algunas y siéntese por
unos minutos sobre la cama. Esto puede ayudar a reducir las náuseas.
Pruebe a tomar infusiones de yerbabuena, manzanilla o jengibre, para calmar
un poco el estómago.
Tome sorbos de bebidas carbonadas como ginger-ale, 7-Up o Sprite para ayudar
a evitar las náuseas.
Evite los alimentos picantes, condimentados, de olor fuerte o grasosos.
Si surge el vómito, reponga la pérdida de líquido tomando
caldo, bebidas carbonadas y jugos. o comiendo gelatina o paletas heladas.
Consulte a su médico sobre los riesgos o beneficios de los medicamentos
contra las náuseas (como Compazine, Marinol, Ativan, Tigan, Zofran
y phenergan).
Diarrea
Además de ser bastante desagradable, la preocupación principal
es que al evacuar del organismo más líquido del usual, la
diarrea puede provocar una deshidratación. Por eso, la primera medida
que se debe tomar es reponer abundante líquido tomando bebidas como
Gatorade, ginger-ale, caldo de pollo o de carne, infusiones de hierbas o
simplemente agua. La diarrea crónica puede producir pérdida
de peso. Los alimentos que proveen nutrientes, calorías y que absorben
líquidos (como la dieta de bananas, arroz, salsa de manzana y tostadas),
son buenos para manejar la diarrea.
Los medicamentos contra la diarrea como Lomotil, Kaopectate, Immodium o
Peptobismol pueden ayudar. También son útiles los laxativos
compactantes como el Metamucil, y los suplementos nutricionales tales como
L-Glutamine, Provir o Shaman Botanicals-Normal Stool Formula (SB-NSF) aunque
pueden ser un poco costosos.
Consejos para la diarrea
Coma alimentos ricos en fibra soluble, los cuales disminuyen
la diarrea al absorber los líquidos. Además de la dieta de
bananas, arroz, salsa de manzana y tostadas, entre estos alimentos están
la avena, la crema de trigo, el maíz sin trillar y el pan blando
(pero no el integral).
Pruebe las barras de fibra (que son otra fuente de fibra soluble). Un estudio
reciente demostró que comer dos barras con un vaso grande de agua,
una hora antes de irse a dormir, puede ayudar mucho a controlar la diarrea.
Estas barras pueden encontrarse en la mayoría de las tiendas naturistas.
Evite los alimentos ricos en fibra no soluble, como la que se encuentra
en las cáscaras de las frutas y verduras, ya que pueden empeorar
la diarrea.
Trate de evitar los productos lácteos y los alimentos grasosos, ricos
en fibra o muy dulces, ya que estos también pueden empeorar la diarrea.
Trate de tomar suplementos de calcio (500mg dos veces al día).
Prevenga la deshidratación tomando abundantes líquidos.
Pérdida de peso
La pérdida de peso puede ser un problema serio en la infección
por VIH y puede ser consecuencia de uno de los efectos secundarios descritos
en esta sección, como vómito, náuseas, resecamiento
de la boca, anemia o fatiga.
Desafortunadamente, estos síntomas aunque pueden ser obvios
no siempre se consideran problemáticos. De hecho, muchas mujeres
VIH positivas que pierden peso debido a problemas relacionados con el VIH,
reciben halagos acerca de su "buen aspecto".
Si ha comenzado a perder peso sin haber cambiado su dieta ni
su nivel de ejercicio físico, recuerde que esto nunca es un buena
señal. Es muy importante que vaya al médico para identificar
y tratar la pérdida involuntaria de peso.
Consejos respecto a la pérdida de peso
Vigile su peso. Si está perdiendo peso, consulte con su
médico para determinar cuál es la causa. ¿Se trata
de algo relacionado con el estrés? ¿Tiene también náuseas
o vómito? ¿Ha comenzado a perder peso con el uso de un nuevo
medicamento? ¿Qué otras cosas están ocurriendo?
Pruebe a tomar mezclas batidas de alto contenido de proteínas, como
Med-Rx o Metabol. Adquiera productos con alto contenido de proteínas
y bajo contenido de azúcar. Estos productos están disponibles
en la mayoría de las tiendas de vitaminas y tiendas naturistas.
Infórmese acerca de los descuentos en las tiendas de artículos
de nutrición y vitaminas, ya que en ocasiones ofrecen precios especiales
en algunos productos de nutrición para personas que tienen una enfermedad
que presenta peligro de muerte.
Boca seca
Tomar ciertos medicamentos puede provocar resecamiento de la boca. Esta
es una afección desagradable que dificulta la masticación
y el paso de los alimentos por la garganta. La sequedad de la boca puede
afectar el sentido del gusto y provocar problemas en la boca, como caries
dentales e infecciones por hongos (micosis bucal o muguet).
Para tratar la boca seca puede ser suficiente con tomar abundante líquido
durante y entre las comidas. Evite los alimentos azucarados y pegajosos,
así como las bebidas que contengan cafeína, ya que pueden
agravar aun más el problema. La goma de mascar sin azúcar
puede estimular la segregación de saliva. Si esto no alivia la sequedad,
su médico podrá prescribirle saliva sintética o medicamentos
contra la boca seca, como pilocarpina.
Consejos para el resecamiento de la boca
Enjuáguese la boca frecuentemente con agua tibia y salada.
Pruebe a tomar corteza de olmo americano (slippery elm) o té de regaliz
(licorice tea) disponibles en las tiendas de hierbas medicinales. Estos
productos lubrican la boca y tiene buen sabor.
Chupe dulces sin azúcar, pastillas para la tos o hielo triturado
para enfriar y humedecer la boca.
Pida a su médico que le recete productos o líquidos para el
tratamiento de la boca seca.
Erupciones
Las erupciones cutáneas, como efecto secundario de ciertos medicamentos
contra el VIH, son ligeramente más frecuentes en las mujeres, aunque
ocurren también en los hombres. La nevirapina (Viramune) y el nelfinavir
(Viracept) parecen ser los principales causantes de estos efectos secundarios,
pero se necesitan más estudios de investigación de las erupciones
cutáneas en mujeres que toman otros medicamentos contra el VIH. Cabe
destacar el hecho de que no sólo las erupciones cutáneas,
sino también las erupciones cutáneas severas, parecen ser
más frecuente en las mujeres que en los hombres. Es importante que
vigile el estado de su piel para ver si hay descoloramiento o cualquier
tipo de cambio en su superficie, especialmente después de haber comenzado
a tomar un nuevo medicamento.
Consejos para las erupciones cutáneas
Mantenga a mano los medicamentos para las erupciones cutáneas,
como Benadryl por si acaso desarrolla una erupción. Los medicamentos
le suavizarán y aliviarán la piel.
Intente usar lociones de limpieza que no tengan aroma y que no sean derivadas
del jabón, o jabones a base de avena.
No utilice agua demasiado caliente para la ducha o el baño, ya que
irrita la piel.
Evite exponer al sol la erupción, ya que los rayos ultravioleta de
la luz solar pueden exacerbarla.
Neuropatía periférica
La neuropatía periférica es consecuencia de daños o
trastornos de los nervios periféricos y puede provocar una sensación
de ardor, escozor, rigidez, hormigueo o entumecimiento en los pies y en
las manos. Estas sensaciones pueden ser ligeras o lo suficientemente severas
como para impedir caminar. La neuropatía periférica puede
ser causada directamente por el VIH o bien puede ser un efecto secundario
de ciertos medicamentos contra el VIH u otros fármacos utilizados
en el tratamiento de infecciones oportunistas.
El tratamiento de la neuropatía suele consistir en la supresión
o reducción del medicamento que la causa. Generalmente, esto es suficiente
para eliminar los síntomas, pero es preciso recordar que no existen
medicamentos capaces de reparar las lesiones de los nervios. Hable con su
médico si tiene síntomas de neuropatía periférica.
Si la neuropatía es severa, es aconsejable consultar con un especialista
en el control del dolor.
Consejos para la neuropatía periférica
Use zapatos cómodos y medias de algodón holgadas.
En el hogar, use zapatillas cómodas. Es aconsejable que haya buena
circulación de aire alrededor de los pies.
Mantenga los pies descubiertos en la cama. La presión de la ropa
de cama sobre los pies puede agravar el problema.
Camine, pero no demasiado. Caminar es bueno para la circulación de
la sangre en los pies, pero el caminar o permanecer de pie demasiado tiempo
puede agravar el problema.
Sumerja los pies en agua helada para aliviar el dolor.
Los masajes a los pies reducen temporalmente el dolor.
Pruebe a tomar ibuprofeno para reducir el dolor y la hinchazón.
Use L-acetyl carnitine (disponible en las tiendas naturistas o mediante
fórmula médica) para prevenir la neuropatía periférica
relacionada con el ddI, el d4T y/o la hidroxiurea.
Problemas menstruales
Los problemas de menstruación son comunes en todas las mujeres, especialmente
en aquellas cuyos sistemas inmunitarios están debilitados. Estos
problemas pueden consistir en menstruaciones irregulares, dolorosas o con
sangrado más o menos abundante. Los problemas menstruales pueden
ser un efecto secundario de algunos medicamentos. Recientemente se han descrito
casos de sangrado menstrual excesivo con el uso de ritonavir (Norvir).
Se necesitan más estudios de investigación para determinar
qué medicamentos contra el VIH afectan la menstruación. Entretanto,
es aconsejable que observe sus períodos menstruales para detectar
los cambios que puedan ocurrir, sobre todo al comenzar a tomar un nuevo
medicamento.
Consejos para los problemas menstruales
Tenga en cuenta qué otras cosas están ocurriendo
en su vida. ¿Ha perdido peso? ¿Se siente estresada? Estos
factores pueden darle pistas para determinar la causa de sus problemas menstruales,
y es importante hacerles frente.
Para los cólicos menstruales, ponga una bolsa de agua caliente o
una almohadilla eléctrica sobre el abdomen o la espalda, o bien tome
un baño caliente. Esto también le ayudará a reducir
el estrés.
Haga ejercicio suave, como caminar o estiramientos. El ejercicio estimula
la circulación sanguínea y puede reducir el dolor menstrual.
Los anticonceptivos orales se usan a veces para regular las menstruaciones
anormales. Algunos de los medicamentos contra el VIH interactúan
con los anticonceptivos. Puede consultar una lista de interacciones de medicamentos
en la publicación de Project Inform titulada Trastornos ginecológicos
en mujeres con VIH/SIDA (GYN Conditions in Women Living with HIV/AIDS).
Caída del cabello
A la mayoría de la gente se le cae el cabello a medida que envejece.
Este es un fenómeno normal que afecta a algunas personas más
que a otras, especialmente si la calvicie es común en la familia.
De todas maneras, la caída del cabello puede ser inquietante y afectar
la confianza en sí misma.
La caída repentina o anormal del cabello puede ser consecuencia de
ciertos medicamentos (como los que se usan para tratar el VIH, el cáncer,
los trastornos circulatorios, las úlceras o la artritis).
Consejos para la caída del cabello
Para proteger el cabello evite en lo posible las actividades
que puedan dañarlo (como por ejemplo los teñidos, rizados
permanentes, alisamiento, trenzado, uso de secadores eléctricos,
etc.) o al menos reduzca su frecuencia.
No se deje engañar por la publicidad fraudulenta de productos a los
que se atribuyen propiedades curativas para la calvicie. ¡No existen
tales productos! El único medicamento que se aproxima a ello es el
menoxidil (Rogaine), que ha logrado resultados prometedores en algunos (pero
no en todos) los casos de calvicie.
El estrés puede agravar la pérdida del cabello, por lo que
puede ser aconsejable tomar las medidas necesarias para reducir la ansiedad.
¿Por qué las mujeres tienen
efectos secundarios diferentes de los hombres?
Numerosos estudios muestran que las mujeres a veces tienen efectos secundarios
más frecuentes que los hombres. Es posible que esto sea debido a
que el nivel de los medicamentos en sangre (la cantidad de medicamento presente
por unidad de volumen de sangre) es mayor en las mujeres que en los hombres.
Una explicación de esta diferencia es que, aunque la masa corporal
de los hombres es a menudo mayor que la de las mujeres, se les suele recomendar
a ambos la misma dosis de medicamento, la cual puede estar basada en una
masa corporal mayor que la de muchas mujeres (e incluso de algunos hombres).
Otra posible explicación de las diferencias en la incidencia
de efectos secundarios pueden ser las diferencias hormonales entre hombres
y mujeres. Algunos medicamentos pueden interactuar con las hormonas femeninas
o masculinas de forma que lleguen a alterar la manera en que el medicamento
es absorbido y utilizado por el organismo. También es posible que
las mujeres y los hombres asimilen los medicamentos de manera distinta,
lo cual explicaría las diferencias observadas entre hombres y mujeres
respecto a los niveles de los medicamentos en sangre. Pero, por el momento,
todo esto son sólo teorías y ninguna de ellas ha sido
demostrada para explicar las diferencias de efectos secundarios observadas
en los estudios.
¿Cuándo sabremos la respuesta?
Desafortunadamente, es raro que las compañías que desarrollan
medicamentos contra el VIH traten de determinar si las diferencias que existen
en los niveles de medicamentos en sangre se deben a diferencias hormonales,
de masa corporal, raza, grupo étnico o sexo. En la mayoría
de los casos, la recomendación estándar de dosificación
se determina a partir de los resultados de varios estudios pequeños,
hechos con 10 voluntarios aproximadamente, en los que cada uno de los participantes
toma una dosis del nuevo medicamento.
Estos estudios cortos vigilan de cerca los efectos secundarios
en los participantes y tratan también de determinar la eficacia de
las distintas dosis contra el VIH. En consecuencia, es prácticamente
imposible determinar qué factores afectan los niveles de los medicamentos
y los efectos secundarios en esta fase inicial de desarrollo.
A menudo las mujeres no participan en número suficiente
en los estudios de gran escala para permitir determinar si, con dosis iguales
de un medicamento dado, existen diferencias entre hombres y mujeres respecto
a los efectos secundarios. Algunos estudios recientes han comenzado a investigar
específicamente el efecto de los medicamentos contra el VIH en las
mujeres. Los resultados de estos estudios estarán pronto disponibles.
¿Deben usarse los medicamentos en dosis más
pequeñas para controlar los efectos secundarios?
Cuando surgen efectos secundarios, los pacientes se encuentranjunto
con sus médicosante el dilema de decidir si deben o no disminuir
las dosis. La seguridad y eficacia del uso de dosis reducidas de medicamentos
contra el VIH no se ha estudiado hasta ahora. Sencillamente no existen pautas
que indiquen cómo reducir las dosis de manera efectiva y sin peligro.
Sin embargo, son muchos los riesgos potenciales relacionados con la reducción
de las dosis.
Un motivo inmediato de preocupación respecto a la reducción
de las dosis o la frecuencia con que se toman es el riesgo de desarrollar
resistencia a los medicamentos. A menudo, la resistencia a un medicamento
da como resultado la resistencia a otros de la misma clase (fenómeno
conocido como resistencia cruzada), lo cual reduce su eficacia. Existe una
clara relación entre el bajo nivel de un medicamento en sangre y
el rápido desarrollo de resistencia al mismo. Por lo tanto, es importante
no reducir las dosis de medicamentos ni la frecuencia de las tomas sin consultar
de antemano con el médico.
Ha habido recientemente avances alentadores en la obtención
y comprensión de datos para mejorar la adaptación de las dosis
a las necesidades individuales, pero transcurrirá algún tiempo
antes de que esta información sea fácilmente asequible y útil
a los médicos y pacientes. Se están estudiando nuevas pruebas
que miden la cantidad de los medicamentos en sangre. En el futuro, estas
pruebas proporcionarán información útil acerca de la
reducción de las dosis de diferentes medicamentos a niveles libres
de peligro. Esta información también será útil
para individualizar las dosis a fin de minimizar los efectos secundarios.
Estos avances ayudarán a lograr respuestas contra el VIH más
duraderas.
Entretanto, consulte con su médico si sospecha que los
medicamentos le están produciendo efectos secundarios. Unos son más
peligrosos que otros, y algunos de ellos pueden ser letales. Si lo necesita,
su combinación de medicamentos puede cambiarse o suprimirse.
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