La infección inicial por el VIH
La infección inicial por el VIH es la primera etapa de la enfermedad
VIH, cuando el virus se introduce por primera vez en el cuerpo. Algunos
expertos emplean el término infección aguda para designar
el periodo de tiempo que sigue a la exposición al virus y el desarrollo
de los anticuerpos contra el virus (generalmente 6 a 12 semanas). En las
primeras 72 horas después de la exposición, se cree que podría
resultar eficaz aplicar la prevención post-exposición (PEP).
Véase al dorso de esta página. Muchos especialistas creen
que el tratamiento anti-retroviral altamente activa es útil y que
sus beneficios superan las desventajas de no emplearlo.
Más de la mitad de las personas recientemente infectadas por el VIH experimentan una serie de síntomas denominados el Síndrome Retroviral Agudo (SRA). El SRA es parecido a la gripe. Una persona con SRA puede experimentar fiebre, dolor de garganta, nódulos linfáticos inflamados, sarpullidos cutáneos, dolores musculares, náusea y/o sensación general de fatiga y malestar. El SRA normalmente dura de 1 a 3 semanas. Algunas personas, sin embargo, no experimentan síntomas inusuales al ser infectadas por el VIH, mientras que otras pueden sentirse enfermas por un mayor periodo de tiempo.
Durante la infección inicial por el VIH, el virus infecta los nódulos linfáticos, un proceso que toma de 3 a 5 días. Después, el VIH se reproduce activamente y libera nuevas partículas de virus en la corriente sanguínea. Este estallido de reproducción rápida del VIH normalmente dura unos 2 meses. Los afectados manifiestan a menudo una carga viral muy elevada durante esta etapa. Sin embargo, quienes sufren la infección aguda inicial no resultan positivos inicialmente por la prueba de los anticuerpos al VIH, ya que el cuerpo tarda aproximadamente de 1 a 3 meses en producir anticuerpos contra el virus.
Los científicos no se ponen de acuerdo sobre la utilidad del tratamiento anti-VIH durante la infección inicial, y los resultados de los ensayos clínicos aportan poca información. Muchos especialistas en el campo del SIDA creen que el tratamiento anti-retroviral sumamente activo (TARSA) es útil, y que sus beneficios superan las desventajas de no emplearlo.
Algunos médicos expertos, como aquellos del Proyecto Options del Hospital General de San Francisco, están tratando a las personas recientemente infectadas con una combinación de fármacos anti-VIH. El Proyecto Options emplea varias combinaciones, incluyendo AZT + 3TC + indinavir. Mientras que muchos investigadores son optimistas sobre la eficacia del tratamiento anti-VIH temprano, también están preocupados por los efectos secundarios de los fármacos, la eficacia a largo plazo y la posibilidad de que se desarrollen cepas virales resistentes a los fármacos si los pacientes toman potentes medicamentos antes de que sus sistemas inmunitarios manifiesten la enfermedad VIH en sí.
Algunos investigadores piensan que si la reproducción del VIH puede frenarse en una etapa temprana de la enfermedad, se tardará más tiempo en progresar al SIDA. Varios estudios han mostrado que los niveles bajos de carga viral en la sangre durante las etapas iniciales de la enfermedad por VIH están asociados a una menor gravedad en la afección y una progresión más lenta de la enfermedad. Algunos investigadores creen incluso que sería posible erradicar, o eliminar completamente el VIH, si se empezara el tratamiento desde muy temprano. Hasta ahora, sin embargo, no se ha logrado la erradicación total del VIH, y casi todos los médicos recomiendan que se continúe con el tratamiento anti-VIH una vez que se haya iniciado.
Recursos
El Proyecto Options del Hospital General de San Francisco sirve a quienes
se encuentren en las primeras etapas de la infección por el VIH.
Sus servicios son gratuitos. Puede llamar a la Línea de Información
del Options Project al número 415-502-8100.